Tu cuerpo es el templo del alma

 

No intentes entender la vida. Vívela. No intentes entender el amor. Muévete hacia el. Entonces conocerás, y todo el conocimiento vendrá de tu experiencia.

Nunca esperes que cambie el otro, cambia tú. Deja de hacer las cosas que has estado haciendo siempre. Empieza a hacer cosas que no hayas hecho nunca. Cambia radicalmente, vuélvete una persona nueva y te sorprenderás.

Osho

 

Tu cuerpo es realmente majestuoso: es una creación divina y perfecta en su imperfección. Independientemente de la forma que tenga, tamaño, textura, aroma… Con él y a través de él experimentas sentimientos y emociones, y te permite vivir el deleite del amor y la fusión; también el desamor y el dolor. Esto es estar vivos. El cuerpo es la puerta que te lleva a sentir la vida.

Si estás desconectado de tu cuerpo vivirás un placer muy limitado.

Imagínate por un momento viajando en un tren de segunda clase durante un largo recorrido, sin parar en ninguna estación, con voces altas y ruidos molestos, con las ventanas tapadas y luz artificial, o viajar en primera clase con las ventanas abiertas, escuchando el suave susurro del viento, disfrutando de los colores y olores del paisaje, y dejándote acariciar por los rayos de sol. Viajar en segunda clase representa vivir en un cuerpo apagado y desenchufado de la energía de la vida. Si aspiras a viajar en primera clase, elige vivir conectado al sentir de tu cuerpo.

El primer paso para disfrutar en la intimidad es habitar tu cuerpo, honrarlo y amarlo tal como es. No es posible disfrutar de tu sexualidad si no lo conoces, lo ignoras o estás desconectado y reñido con él.

He atendido en consulta muchos casos de personas que me dicen que no disfrutan de sus relaciones sexuales. Algunas piensan que sus parejas son malos amantes y no saben darles placer. Yo les pregunto si quieren un amante o un adivino. No puedes esperar de otro lo que tú mismo no comprendes de ti. Es importante que conozcas tu cuerpo, que lo explores, que lo descubras y que te hagas responsable de tu propio placer, para saber guiar a tu pareja por tu mapa erótico y gozar.

He visto gente joven con aspecto envejecido, apagado, sin brillo, gris, opaco y rígido; sus cuerpos sin energía ni gracia. También he visto gente mayor con cuerpos llenos de belleza, sensualidad y chispa. No es una cuestión de edad, de formas, ni de peso… sino de la actitud con la que cada uno se relaciona con su cuerpo y con la vida misma.

Recuerdo a una paciente con sobrepeso que cuando bailaba tenía una gracia y sensualidad que nunca había visto en otra persona más delgada. Pesaba 150 kg. A través del trabajo terapéutico que hicimos juntas, se reconcilió con su cuerpo y dejó de juzgarlo.

Aprendió a amarlo, a aceptarlo, a respetarlo y a cuidarlo. Logró una increíble transformación en sí misma y, como consecuencia, perdió peso. Manifestó en su cuerpo la belleza que había conquistado internamente.

También tuve como alumna a Inés, una mujer bella y sabia de setenta años que era una diosa cuando danzaba y se movía por la sala. Las arrugas de su rostro la hacían aún más bella. La conexión que ella tenía con su cuerpo y su alma se reflejaba en su forma de ser y estar en cada momento, y la hacía más atractiva y sensual.

El cuerpo muestra lo que hay en tu mente. No es cuestión de ser guap@ y tener un cuerpo perfecto según los cánones actuales de belleza, sino de la actitud con la que te relacionas y te expresas a través de él.

Vives en una era de culto al cuerpo: dietas, ejercicios, cirugía estética…

Recibes diariamente impactos de información irreal y dañina a través de los anuncios publicitarios y los medios de comunicación.

Todo esto encuadra tu intelecto, te condiciona y manipula tu capacidad de elegir. Como resultado el cuerpo se convierte en un objeto al servicio de la moda, lo que te lleva a desconectarte de tus verdaderas necesidades y limita tu sentir.

Como consecuencia de esta desconexión de ti mismo te sientes cansado y derrotado. Tu mente enajenada te da una visión distorsionada de ti mismo y refuerza la idea de que no eres adecuado tal como eres.

Esta creencia sabotea todo tu esfuerzo para vivir y disfrutar en plenitud, integrados el cuerpo, la mente y el alma.

Todas las experiencias las vivimos a través del cuerpo y en él se quedan guardadas, tanto las positivas, que nos dan placer y nos nutren, como las negativas, que nos provocan dolor y evitamos, y éstas encarcelan, anestesian y acorazan nuestro cuerpo.

 

Extracto del libro: “La Pareja, un Viaje Mágico” de Madhu Román.

Más información del libro aquí.

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www.escuelanamaste.com

627 58 23 81

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